Por: Ricardo E. Arias Manzano para Tiro Al Blanco
No hay duda que junto a Estados Unidos, República Dominicana ha sido la mayor decepción en las primeras dos ediciones del Clásico Mundial de Beisbol. En ambas ocasiones han sido uno de los favoritos pero han fracasado en llegar a las finales, siendo la segunda edición (en 2009) la peor al ni siquiera pasar de la primera ronda. En aquella ocasión cayeron derrotados en dos ocasiones por una subestimada escuadra holandesa. Se han buscado cientos de razones para explicar el bajo rendimiento de los equipos quisqueyanos. Entre éstas razones, algunos medios dominicanos llegaron a cuestionar el compromiso de los jugadores con su país y le achacaron culpas a tener demasiadas “divas” en el conjunto. Sin embargo, en la tercera edición del clásico, el equipo de República Dominicana vuelve a ser catalogado como uno de los favoritos basándose en los grandes nombres que los representan en el mejor beisbol del mundo.

El equipo dominicano apostará nuevamente a una recopilación de sus máximas estrellas que podría incluir, en su ofensiva, a Albert Pujols, José Bautista, Robinson Canó y hasta al jugador cubano con nacionalidad dominicana, Kendrys Morales. El pitcheo no lucirá tan fuerte como el bateo pero contarán con un gran lanzador en Johnny Cueto y otros que quizás han sido subestimados como Wandy Rodríguez, Joaquín Benoit, Santiago Casilla y Rafael Soriano, entre otros.

Apuestan a que lo que hará la diferencia en ésta ocasión es el dirigente. Para ésta edición Tony Peña será el que de las instrucciones y desde ahora ha hecho pública la importancia que le da a que sus jugadores estén totalmente comprometidos en coronarse como reyes del clásico. Sin dudas enfrentarán una prueba más dura que en la pasada edición. Desde el comienzo de la competencia tendrán que verse las caras con Venezuela en su primer partido en un juego en el que lo más probable es que tengan que enfrentar a unos de los mejores lanzadores de las mayores en Félix Hernández. Luego enfrentarán a una subestimada pero no fácil de vencer selección española y para culminar a un equipo boricua que aunque no presenta grandes nombres, tendrán la ventaja de local.
¿Podrán los dominicanos quitarse el sello de la decepción? ¿Se comprometerán al 100% para lograr una causa o jugarán el juego individualista que, para muchos medios dominicanos, les ha costado bochornosas derrotas previamente? ¿Al fin demostrarán en una competencia internacional el poderío y talento que todos sabemos que tienen? Nos tocará esperar hasta el 7 de marzo para conocer las respuestas a éstas preguntas.

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